Un Día en casa.

Era diferente a los de ayer,
solo hay silencio,
y unas risas, sin sabor,
a alegría.
Como prisionero,
me quedo en la fria habitación,
escribiendo en versos,
como llora el corazón.
Imaginandome huir,
de las palabras que hieren,
del ser mas amargo,
igual a la melancolía.
Un día en casa,
era diferente a los de ayer,
no hay sonrisas, ni apoyo,
solo una triste alegria,
risas con chistes baratos,
dulces con sabor acerbo.
Era un día en casa,
donde los versos,
son mis lágrimas,
y la melancolía mi alegría.
Autor: Ivanek Jimenez Marquez.



